Domingo, 16 de agosto de 2009
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El marxismo y la formación del hombre nuevo

Enviado por ysan

 

El pensamiento marxista, nutriéndose de toda la obra de creación humana que le antecedió, sitúa al hombreno sólo como centro de sus preocupaciones filosóficas, sino que proponelas vías para lograr una verdadera existencia humana, y en ese sentidoproyecta la formación de un hombre nuevo, un individuo superior,plenamente emancipado y desarrollado multifacéticamente en todos susaspectos, es decir, perfeccionado espiritual, moral, físico y estéticamente.

El humanismomarxista no se basa en una concepción general abstracta del hombre,sino en una visión histórica y social, es decir concreta de lo humano;donde el hombre es, a la vez que creador, resultado de la sociedad en que vive.

Para Marx el hombrees ante todo el conjunto de sus relaciones sociales "... la esenciahumana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en surealidad, el conjunto de sus relaciones sociales". Relaciones que noson puramente espirituales, entre conciencias, sino la unidad de loespiritual y lo material, relaciones establecidas a través de lainteracción del hombre con la naturaleza en el proceso de producción y reproducción de su vida material y espiritual.

Por medio del trabajo el hombre transforma la naturaleza y crea objetos. El producto es obra humana, proyección u objetivación del hombre. Por medio del trabajo el hombre pone la naturaleza a su servicio, la humaniza, pero, al mismo tiempo el hombre se eleva sobre ella, se remonta sobre su ser natural; en una palabra, se humaniza a sí mismo. Si el trabajo es de este modo, la autoexpresión del hombre y el procesode su autodesarrollo, debería ser pues, fuente de satisfacción paraéste, pero pierde esta posibilidad en el proceso de su enajenación, enla conversión del trabajador en mercancía, efecto de la división socialdel trabajo, que en las condiciones de la propiedad privada, lo reduce a una fracción de hombre.

Marx analiza la relación existente entre propiedad privada y trabajo enajenado. El trabajo enajenado se vincula con la naturaleza esencial de la propiedad privada y con su desarrollo, por lo que la liquidación de la propiedad privada en un estadio dado del desarrollo social- a través de la revolución social del proletariado- implica simultáneamente la eliminación del trabajo enajenado.

Ya Hegel, en la Fenomenología del Espíritu,había tratado el problema de la enajenación, visto como un recurso denegación dialéctica que permite un autoconocimiento del EspírituAbsoluto, en tanto desaparece la relación sujeto-objeto, para nivelarseen la relación sujeto-sujeto. Para Marx, la enajenación es el conceptoque permite explicar aquellas relaciones que conducen a una forma detrabajo en la cual queda anulada la libre actividad humana,sustituyendo la funciónsocial del trabajo, orientada hacia el establecimiento de vínculoshumanos entre los hombres, por la cosificación de esas relaciones.

El hombre se afirma como ser humano cuando realiza la actividad deforma libre, capaz de proporcionar placer y no una actividad forzada.En el capitalismo,donde la actividad humana se realiza en los marcos de la propiedadprivada, la explotación del trabajo asalariado se convierte en un mediode obtención de riquezas. Las relaciones entre los hombres pierde su carácter esencialmente humano y se potencian las necesidades no satisfechas y la descomposición de los valores espirituales.

En el devenir histórico, la propiedad privada limitó el proceso natural de desarrollodel individuo, quedando frustradas las posibilidades de revelarlibremente sus capacidades creativas, y el propio proceso del trabajo,dejó de ser un elemento de reafirmación del hombre en la sociedad. Es por ello que en la sociedad burguesa el hombre se ve impedido de desarrollar plenamente sus potencialidades humanas.

Un elemento importante de las reflexiones de Marx, lo constituye laidea acerca de la necesidad de superar la propiedad privada comocausante de la deshumanización. Feuerbach consideraba laexteriorización de la esencia humana únicamente como alienación, Marxve en ella la forma en que se concretan las fuerzas creadoras delhombre, fuerzas que se alienan sólo en condiciones determinadas y portanto de forma transitoria.

Mientras que Feuerbach no toma en cuenta la práctica transformadoradel hombre, Marx define al hombre no sólo en su aspecto genérico, sinoesencialmente en su determinación social, como resultado del medio ycomo fuerza esencial de su transformación. Asume de Feuerbach, la idea de que la alienación constituía la característicade la sociedad deshumanizada, y que la supresión de ella resultaba unacondición necesaria para devolver al hombre sus condiciones de serhumano, superándolo al sustentar el criterio de que la transformaciónde la sociedad exige la supresión del trabajo alienado y esto se logracon la revolución del proletariado, con el cambio del carácterde las relaciones de propiedad. En Marx se presenta la definición de laactividad, como modo específicamente humano de relación entre loshombres, y de éstos con la naturaleza, en el curso de la cual se formael hombre y se transforma el mundo.

El hombre creador es analizado por Marx no como un ente abstracto, aislado y dotado de propiedades innatas, sino como individuo concreto,que encuentra la medida y el grado de realización de su esencia en elcarácter del régimen socioeconómico en que vive y se desenvuelve.

En la sociedad en que está establecida la división del trabajo(basada en la propiedad privada), "las actividades espirituales y materiales, el disfrute y el trabajo, la reproducción y el consumo,se asigna a diferentes individuos, y la posibilidad de que no caigan encontradicción reside solamente en que vuelva a abandonarse la divisióndel trabajo" ; por lo que ello genera distribución desigual del trabajo y de sus productos;o lo que es lo mismo la propiedad, "... división del trabajo ypropiedad privada -escribió Marx- son términos idénticos: uno de ellosdice, referido a la actividad, lo mismo que el otro, referido al productode ésta". Marx hace este planteamiento en el sentido de que la divisióndel trabajo es la que sirve de base a la división de la sociedad enclases. Quiere decir, que la base material de la producciónmercantil es la división social del trabajo, pero no su causa, puestoque la causa de la producción mercantil es la propiedad privada sobrelos medios de producción, en tanto aislamiento de los productores.

De esta forma, la división social del trabajo provoca que cada hombre cree con su trabajo, sólo un fragmento de la culturahumana, el resto de la riqueza de la humanidad se mantiene para él comoalgo ajeno, situado fuera de él y que se le contrapone como una fuerzaajena. Lo que significa que la enajenación del hombre aumenta en lamedida que aumentan las riquezas que él mismo produce y reproduce consu trabajo, que crea fuera de sí y contra sí.

La división social del trabajo y el nivel de desarrollo logrado porlas fuerzas productivas, a la vez está enlazada estrechamente con elcarácter del régimen social y es un indicador de las relacionessociales en cuyo ámbito se realiza el trabajo. Bajo el capitalismo, la división del trabajo se desarrolla de modo espontáneo, las industriasy producciones se desenvuelven de manera desigual y no dejan de surgirdesproporciones entre ellas. El ahondamiento de la división del trabajoimprime al proceso de producción un carácter cada vez más social,mientras que la apropiación de los resultados del trabajo sigue siendocada vez más privada. Sólo al cambiar el carácter de esa división secrean las condiciones para el completo desarrollo del hombre.

Al analizar el planteamiento de Marx y Engels acerca de laeliminación de la división social del trabajo, aspecto que tratan envarias de sus obras, entendemos que el mismo está encaminado no a laeliminación de la división del trabajo, sino al carácter enajenante quele imprime a ésta la existencia de la propiedad privada sobre los mediosde producción. Es necesario analizar la división social del trabajocomo dos lados de un mismo proceso: por un lado el desarrollo de lasfuerzas productivas, su desarrollo, genera el aislamiento de losproductores, condicionada por la existencia de la propiedad privada,por el otro, genera un mayor nivel de especialización de losproductores, lo que hace que cada vez más, para producir un producto senecesite del trabajo de un mayor número de productores. De todos modosen el comunismo el individuo tendrá que atender una parte del trabajo productivo, pero el empleo de forma social y planificada de los medios de producción y el desarrollo de la cienciay la técnica, brindarán la posibilidad de desarrollar todas suscapacidades. Quiere decir que lo que cambia es el carácter enajenadorde la división del trabajo.

La sociedad se adueña de todos los medios de producción y los empleade forma social y planificada, de esta forma acaba con el sojuzgamientoa que se ha visto sometido el hombre bajo el dominiode sus propios medios de producción, y como condición, debe desaparecerla vieja división del trabajo. Al respecto Engels plantea:

Su lugar debe ocuparlo una organizaciónde la producción en que, de un lado, ningún individuo puedadesatenderse de su parte de trabajo productivo, que es condiciónnatural de toda existencia humana, cargándola sobre otros y en la que,de otra parte, el trabajo productivo se convierta, de medio deesclavización, en medio de emancipación del hombre, que brinde a todoindividuo la posibilidad de desarrollar y ejercitar en todos los sentidos todas sus capacidades, tanto físicas como espirituales, y se transforme de una carga en un goce.

El despliegue de las potencialidades humanas está dado en elcontenido social de toda la realidad, en la realidad humanizada quedebe ofrecer la sociedad futura. La socializaciónde la propiedad sobre los medios de producción aparece así comocondición indispensable para el progreso de la humanización del hombre,y, por tanto, para el despliegue de todo su ser social.

La socializaciónde la propiedad sobre los medios de producción, es ante todo lasocialización de la actividad, la socialización del trabajo, la planificación y dirección consciente de las fuerzas productivas; "sustituir al individuo parcial, simple instrumento de una función social de detalle, por el individuo desarrollado en su totalidad, para quien las diversas funcionessociales no son más que otras tantas manifestaciones de actividad quese turnan y revelan". Lo que equivale a decir que debe crearse unageneración de productores dueños de sus condiciones de producción yreproducción, formados y capacitados universalmente, que conozcan lasbases científicas de toda la producción industrial y cada uno de loscuales haya aprendido prácticamente toda una serie de ramas de laproducción desde el principio hasta el fin.

Para Lenin la expropiación capitalista permitirá un gigantescodesarrollo de las fuerzas productivas y con ello la eliminación de lavieja división del trabajo. Lo que no se puede precisar es qué tiempose empleará para lograr ese desarrollo, ni "la rapidez con que sellegará a romper con la división del trabajo, a suprimir el contrasteentre el trabajo intelectual y manual, a convertir el trabajo 'en la primera necesidad vital' ."

La transformación de las fuerzas personales en materialesprovocada por la división del trabajo no puede eliminarse, quitándosede la cabeza la idea acerca de ella, sino logrando que los hombressometan bajo su mando estos poderes materiales y supriman la viejadivisión del trabajo.

El carácter esencialmente humano de la sociedad futura estará dadoen las posibilidades que tendrá el hombre de desplegar todo supotencial humano, hacerse verdaderamente un hombre rico, un individuocuya vida abrace una esfera de variadas actividades de relacionesprácticas con el mundo, que lleve una vida multilateral, que su pensamiento tenga el mismo carácter de universalidad que cualquier otra manifestación de vida de este individuo.

Es decir, para los clásicos del marxismo, la sociedad comunista liquidará la vieja división del trabajo sustituyéndola por una distribución racional de los diversos tipos de actividad, una distribución entre individuos, rica y multilateralmente desarrollada.

El filósofo de la otrora URSS, E.V.Ilienkov, en su obra De ídolos e ideales, al referirse a esta problemática, considera que un modelo de comunidad organizada al modo comunista, se puede construir sólo de individuos multilateralmente desarrollados, un modelo de organización donde el único objetivode la actividad humana es aquí el propio hombre, y todo lo demás sinexclusión, se convierte en medio que por sí mismo no tienesignificación alguna. Es por ello que el comunismo es la única doctrina que contempla la completa liquidación de la enajenación, manteniéndose como ideal a alcanzar.

El descubrimiento de las leyes del desarrollo social y la consolidación de una teoríafilosófica científica, le permitieron a Marx afirmar que el hombre esun ser que realizará su esencia humana en la medida y el grado en quelo permita el carácter del sistemasocial en que vive, por ello plantea la necesidad de superar lasociedad capitalista como causante de la deshumanización moderna, ycrear una sociedad que propicie la plena realización del hombre.

De todo este análisisse infiere que para Marx, el hombre nuevo es el individuo quecorresponde a la sociedad comunista, sociedad que permitirá el libredesarrollo pleno y armónico del hombre, un productor capacitadouniversalmente, conocedor de las bases científicas de la producción, ycon un pensamiento universal que le permita la plena satisfacción delas necesidades materiales y espirituales, con un alto desarrolloideopolítico, estético y moral.

El triunfo de la Revolución Socialista de Octubre transformó enrealidad las ideas liberadoras de Marx, Engels y Lenin, multiplicándoseen todo el mundo la doctrina emancipadora de los clásicos del marxismo,no solamente en Europa sino también en América Latina. En el caso de Europa,se destacó sobremanera el filósofo y luchador italiano Antonio Gramsci,quien fundó en su vida y obra la más estricta fidelidad al espíritucreador del marxismo. Este reconocido marxista, puso en el centro de suanálisis la cuestión de la cultura espiritual y el papel de la intelectualidad en el proceso revolucionario.

Antonio Gramsci, al igual que Marx, considera que el hombre es elconjunto de sus relaciones sociales; el hombre activo que modifica el ambiente, entendiendo por ambienteel conjunto de las relaciones en las que interviene cada individuo. Portanto, si la individualidad propia es el conjunto de las relacionessociales, hacerse una personalidad significa adquirir concienciade tales relaciones, de ahí que planteara que "... la actividadrevolucionaria que crea al "hombre nuevo", […] crea nuevas relacionessociales".

Para Gramsci, en el período de la creación revolucionaria y de la fundación de la nueva sociedad, la resistencia y el sacrificio no tienen límites,y el hombre nuevo tendrá que luchar constantemente con el "burgués" alacecho. Utiliza el término hombre nuevo para referirse al hombre que seforma en la actividad práctica, al hombre que se va cambiando en tantocambian las circunstancias. Como veremos más adelante las coincidenciasdel Che con estas visiones filosóficas de Gramsci son significativas.

Para Gramsci, en el Partido Comunista como organización que agrupa la vanguardia, puede encontrarse el germen de libertad que tendrá su desarrollo y expansión plena una vez que el Estado obrero haya organizado las condiciones materiales necesarias.

La obra de este autor se difunde en AméricaLatina a partir de los años 50, y por los puntos de coincidencia queencontramos en la concepción guevariana con la de este autor, pudieraafirmarse que su obra fue conocida por el Che, pues es bien conocidoque en éste se da lo que Aricó dijo de Gramsci: "Ante todo y por sobretodo fue un político práctico". Ambos planteaban la necesidad detransformar al hombre en la misma medida que se transforma la sociedadque construye el socialismo, donde el hombre adquiere nuevos valores en la actividad práctica, "el socialismo no se impone con un fiat mágico: el socialismo es un desarrollo, una evolución de momentos sociales cada vez más ricos en valores colectivos"

Como ya hemos señalado, al igual que para todo el mundo, para América Latina,la Revolución de Octubre también constituyó un extraordinario hechohistórico. Al influjo de este acontecimiento, toma auge la difusión delmarxismo-leninismo aún cuando desde antes, esas ideas habían entrado enla región, divulgándose a través de diferentes vías, aunque muchasveces en formas tergiversadas.

En el caso de Cuba,varios intelectuales revolucionarios no solo colocaron al hombre en elcentro de sus concepciones e ideales, como fue el caso de Julio AntonioMella, sino que intentaron crear las condiciones objetivas y subjetivaspara su logro. En el resto de Latinoaméricaencontramos también dignos ejemplos de pensadores marxistas de unaamplia y profunda concepción humanista como fue el caso del peruanoJosé Carlos Mariátegui, del argentino Aníbal Ponce, el tambiénargentino Carlos Astrada y el mexicano Vicente Lombardo Toledano, porsolo mencionar algunos de los más destacados.

José Carlos Mariátegui analiza la realidad de AméricaLatina desde un enfoque dialéctico, considerando la correlaciónsociedad-individuo a partir de las particularidades de la región, porello señala: "no queremos que el socialismo sea en América calco ycopia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestrapropia realidad, en nuestro propio lenguaje,al socialismo indoamericano. He aquí una visión digna de una generaciónnueva," se trata de pensar con ideas propias, de buscar soluciones a los problemas devenido de nuestra realidad, tarea que debe enfrentar un hombre que piense diferente, pero sin menospreciar los valores morales creados por las sociedades que le antecedieron, hace un análisis objetivo de los problemassocio-culturales y clasistas de la realidad latinoamericana. Es lalínea que sigue al analizar la realidad peruana, según su opinión, "Elsocialismo nos ha enseñado a plantear el problema indígena en nuevostérminos. Hemos dejado de considerarlo abstractamente como problemaétnico o moral para reconocerlo concretamente como problema social,económico y político y entonces lo hemos sentido, por primera vezesclarecido y demarcado". Ello le permite proponer soluciones a los problemas del momento y trazar la estrategiade la lucha latinoamericana, ve el socialismo como porvenir de América,y a las nuevas generaciones como sus protagonistas, quienes deben creary realizarse en el trabajo; por eso expresó: "El destino de un hombrees la creación. Y el trabajo es creación, vale decir liberación. Elhombre se realiza en su trabajo". Es decir que para este pensador, eltrabajo es la vía hacia la realización humana, por lo que se debíancrear las condiciones que hicieran posible que el individuo se vierarealizado en su obra.

Para Anibal Ponce, la existencia de la propiedad privada sobre losmedios de producción, hace que la máquina triture al obrero y lodegrade. En el comunismo, en cambio, la máquina liberará al obrero con la reducción de la jornada laboral y el bienestar creciente, le dará posibilidad de asomarse al mundo de la cultura. Al respecto planteó:

[...] La máquina, que es por esencia liberadora, acentúa bajo elcapitalismo la estrechez de las especialidades con el "idiotismoprofesional" que en poco tiempo crean [...] ¿Cómo devolver al individuomutilado por la especialidad, su desarrollo completo, su sed detotalidad? Por la conquista del poder político que será el resultado de la victoria proletaria.

Para este pensador, la eliminación de la división social del trabajo, es el fundamento de la formación de la personalidad de nuevo tipo, que junto a la educación, que es la encargada de combinar la teoríacon la práctica, asegurarían el desarrollo universal de las capacidadeshumanas. Sostenía que "El socialismo, aunque digan lo contrario susenemigos, aspira a realizar la plenitud del hombre, es decir a liberaral hombre de la opresión de las clases para que recupere con latotalidad de sus fuerzas, la totalidad de su yo [...]".

De aquí que para Ponce, el término hombre nuevo, esté referido al hombre de desarrollo integral, para quien las diversas funcionessociales no serían más que maneras diferentes y sucesivas de suactividad; hombres que pueden formarse en determinado momento deldesarrollo histórico. La formación del hombre nuevo, se fundamenta endos premisas: en la conquista del poderpolítico por el proletariado y en la eliminación de la división socialdel trabajo, así como en la posibilidad que tendrán los hombres dedominar la cultura.

Otro argentino, Carlos Astrada quien fuera en sus inicios seguidor del existencialismo(corriente ético-filosófica que ganó muchos adeptos en América Latina);se separa de éste al comprender la incapacidad de dicha filosofía pararesolver los problemas del hombre, desembocando finalmente en elmarxismo.

Astrada, siguiendo la concepción marxista, ve en el proletariado la clase emancipadora, que al cumplir su misiónhistórica de superarse a sí misma como clase, debe abolir la sociedadclasista, provocando el advenimiento del hombre humano, rotas lasataduras de la enajenación, mediante el salto al "reino de la libertad".Partiendo de Marx, ve al comunismo como positiva superación de lapropiedad privada, como condición necesaria del retorno del hombre a símismo como ser social, donde puede llegar a ser un "hombre total", esdecir, devenir universalmente humano. "Ahora -señala Astrada- seencamina a una nueva realización de su ser, a una nueva imagensuya. Aspira a realizarse y concebirse en todas sus posibilidadesinmanentes, a integrarse en sus potencias, reencontrarse, en fin, a símismo en una plenaria concreción de su humanidad esencial". Astradatiene en cuenta la formación de un hombre nuevo en correspondencia conla sociedad sin clases, donde se afirme a sí mismo como humano, movidopor nuevas necesidades, nuevos fines y nuevos valores. Aborda laproblemática, teniendo en cuenta factores económicos, políticos yético-filosóficos.

Este análisis ha permitido entender que el problema de la formacióndel hombre nuevo, que ha sido tratado a través del decursar de la historia y comprendido desde ópticas diferentes, fue tema de preocupación esencial de los fundadores del marxismo y de sus seguidores.

En nuestro tiempo, pensadores de la talla de Ernesto Che Guevara,Fidel Castro y otros revolucionarios, han hecho suyos los legados delmarxismo para encauzar en la práctica la formación de las nuevasgeneraciones.

Tomando como fundamento la teoría marxista, concebimos al hombrenuevo, como aquel hombre capaz de transformarse a sí mismo, deapropiarse de forma dialéctica de valores nuevos, de interpretar ytransformar la realidad, al tiempo que se enriquece su propia esencia.Un hombre que pueda autovalorarse deliberadamente como sujeto y objetodel desarrollo; un hombre que sólo puede ser alcanzable cuandodesaparezcan todas las formas de enajenación social, en primer lugarlas económicas.

Notas y Referencias

C. Marx, Tesis sobre Feuerbach. O.E. en 3 tomos, T.I, p.9

C.Marx y F.Engels-La ideología alemana. O.E. en 3 tomos, T.I, p..30.

Op. Cit., p.31.

Aunque el término comunismo, prácticamente ha desaparecido de lapalestra teórica, aun mantiene la validez de su contenido, al expresarel proyecto, el ideal del desarrollo futuro de la sociedad. Ideal al que no renunciaremos; aunque aun esté muy lejano para la humanidad.

F. Engels- Anti- Dühring. Editora Pueblo y Educación, p.358.

C.Marx- El Capital, T.I, volumen I, pp.535-536.

V.I.Lenin- El Estado y la revolución. O.E. en 3 tomos, T.II, p.369.

E. V. IIienkov: De ídolos e ideales, Traducción al español inédita realizada por Rafael Plá León (UCLV)

A. Gramsci- Antología. Editora Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p.285.

Citado por P. Guadarrama- América Latina: Marxismo y postmodernidad, p. 145

Antonio Gramsci, Antología, Op. Cit.,pp. 49

José Carlos Mariátegui: Aniversario y Balance, en Obras, T. II, Casa de las Américas, La Habana, 1982, p.241

José Carlos Mariátegui: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Casa de las Américas, La Habana, 1969, p. 24

Ibídem, p. 136

Anibal Ponce, Humanismo proletario. En Obras, Casa de las Américas 1975, p. 302

Anibal Ponce, Educación y lucha de clases. En Obras, Casa de las Américas, La Habana, 1975, p. 207

R. Frondizi, Antología El hombre y los valores en la filosofía latinoamericana del SXX. Editorial Fondo de Cultura económica de México, p.164

 

Autora:

Dra. Yolanda Corujo Vallejo

Profesora Titular. Universidad de Oriente. Santiago de Cuba. Cuba

Yorkys Santana González

ysan[arroba]csh.uo.edu.cu

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Tags: marxismo

Publicado por orlandomagno7 @ 2:13
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