Viernes, 03 de julio de 2009

Las Alas Del Viento, cuentos....

Cada mañana tres palomas descendían sobre los tejados, la luz semejante al color de la miel, dejaba entrar los reflejos a través del velo de una cortina rojiza,  los días parecían largos y eternos, el soñador contemplaba las actividades de la sociedad. Al mismo tiempo una doncella se miraba al espejo y contemplaba su propia figura, la canción de amor que escuchaba en la radio, le hacia sonreír. Le recordaban cada uno de sus suspiros, ¿por amor? no, solo sabia que era un día especial. Los cabellos largos del soñador, cubrían sus espaldas, las cuales hacían bella figura de fortaleza y estética. Resultado del ejercicio y la disciplina, resultado de soñar en llegar lejos. Luego bajo lentamente su mano y tomo la guitarra, al salir de su habitación, su vida había cambiado totalmente, un rayo de luz cegó su vista por un instante, eran las cámaras que lo fotografiaban. Los tejados habían desaparecido, un bello palacio a sus pies lo esperaba. Bajo y al ver nuevamente otro rayo de luz, su traje sencillo había cambiado, ahora un traje formal, cubría su cuerpo. Una gran cantidad de fans lo aclamaba, al finalizar una alfombra roja le permitió caminar suavemente como quien lleva la clase en las venas. Una rubia de labios sensuales y atrevido cuerpo le estiraba su mano cubierta de anillos con hermosos diamantes, al llegar a la salida de la puerta del palacio, miro una limosina brillante y resplandeciente, ahora la fama era su amiga. Al lado de la puerta trasera, una bella princesa que había estado mirando su cuerpo y escuchando aquella canción de amor, quitaba el cabello de su rostro. Ella le estiro la mano y el dejando los anillos de diamante a un lado, tomo la mano de su linda admiradora. Cuando sus escoltas abrieron la puerta, el le cedió el lugar, después el se sentó mientras le cerraban aquella puerta que seria el principio, de una historia amorosa. El la condujo a su casa y después de haber tomado un trago se miraban fijamente a los ojos. La silueta de la mejor danzadora del mundo, dejaba sin palabras al soñador. Este la tomo en sus brazos y nuevamente volviendo al estado natural de los hombres la hizo suya. Dos talentosos se encontraron para ayudarse siempre. Al volver a la realidad, aquella mujer le dijo: se que nada de esto es tuyo, simplemente cumplo tus sueños, porque eres sabio y los extremos no te agradan, porque a demás sabes amar a una mujer y hacerla feliz, ¿que de que me sirve todo el dinero del mundo, sino soy amada? Este hombre prudente fue el único que supo enamorarla, así fue como, esta bella mujer compartió el talento y la fama  con un soñador. Que pudo desarrollar todos sus talentos y virtudes, porque conoció a una persona sincera, una doncella que sabia soñar y trascender.

Jose Orlando Melo naranjo


Tags: Educación, Biografias, Filosofia

Publicado por orlandomagno7 @ 17:09
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