Las Alas Del Viento, cuentos....
Cada
mañana tres palomas descendían sobre los tejados, la luz semejante al
color de la miel, dejaba entrar los reflejos a través del velo de una
cortina rojiza, los días parecían largos y eternos, el soñador
contemplaba las actividades de la sociedad. Al mismo tiempo una
doncella se miraba al espejo y contemplaba su propia figura, la canción
de amor que escuchaba en la radio, le hacia sonreír. Le recordaban cada
uno de sus suspiros, ¿por amor? no, solo sabia que era un día especial.
Los cabellos largos del soñador, cubrían sus espaldas, las cuales
hacían bella figura de fortaleza y estética. Resultado del ejercicio y
la disciplina, resultado de soñar en llegar lejos. Luego bajo
lentamente su mano y tomo la guitarra, al salir de su habitación, su
vida había cambiado totalmente, un rayo de luz cegó su vista por un
instante, eran las cámaras que lo fotografiaban. Los tejados habían
desaparecido, un bello palacio a sus pies lo esperaba. Bajo y al ver
nuevamente otro rayo de luz, su traje sencillo había cambiado, ahora un
traje formal, cubría su cuerpo. Una gran cantidad de fans lo aclamaba,
al finalizar una alfombra roja le permitió caminar suavemente como
quien lleva la clase en las venas. Una rubia de labios sensuales y
atrevido cuerpo le estiraba su mano cubierta de anillos con hermosos
diamantes, al llegar a la salida de la puerta del palacio, miro una
limosina brillante y resplandeciente, ahora la fama era su amiga. Al
lado de la puerta trasera, una bella princesa que había estado mirando
su cuerpo y escuchando aquella canción de amor, quitaba el cabello de
su rostro. Ella le estiro la mano y el dejando los anillos de diamante
a un lado, tomo la mano de su linda admiradora. Cuando sus escoltas
abrieron la puerta, el le cedió el lugar, después el se sentó mientras
le cerraban aquella puerta que seria el principio, de una historia
amorosa. El la condujo a su casa y después de haber tomado un trago se
miraban fijamente a los ojos. La silueta de la mejor danzadora del
mundo, dejaba sin palabras al soñador. Este la tomo en sus brazos y
nuevamente volviendo al estado natural de los hombres la hizo suya. Dos
talentosos se encontraron para ayudarse siempre. Al volver a la
realidad, aquella mujer le dijo: se que nada de esto es tuyo,
simplemente cumplo tus sueños, porque eres sabio y los extremos no te
agradan, porque a demás sabes amar a una mujer y hacerla feliz, ¿que de
que me sirve todo el dinero del mundo, sino soy amada? Este hombre
prudente fue el único que supo enamorarla, así fue como, esta bella
mujer compartió el talento y la fama con un soñador. Que pudo
desarrollar todos sus talentos y virtudes, porque conoció a una persona
sincera, una doncella que sabia soñar y trascender.
Jose Orlando Melo naranjo
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