S?bado, 07 de marzo de 2009

EL TESTAMENTO DEL PODER

 

Una nación poderosa  .evidentemente es la mejor de todas las posibles, en todo aquello que se refiere al género humano.  Por lo cual  aquella republica debe poseer un derecho organizado y legitimo, el cual permita legislar poderosamente sobre la faz de la tierra. Las naciones que aspiren a tal poder habrán de legislar conforme a un sistema filosófico. El cual ilustrara a los pueblos la manera para dominar  todas las dificultades  que genera el poder. Platón nos dice que en el orden de los bienes divinos, el primero es la prudencia. Conforme a esta máxima, la legislación debe ser un asunto de verdaderos filósofos políticos, de no ser así, seguiremos viendo naciones  mediocres a causa de sus guerras intestinas. La virtud de las leyes permite alcanzar los bienes divinos. Porque la memoria  nos instruye que hablamos del gobierno humano. Después viene la templanza dice el sabio filosofo, y no se equivoca en su juicio, por esta razón los legisladores han de conservar la sobriedad, y no permitir que las pasiones engañen sus sentidos, no hablo de dioses, me refiero a  los filósofos los cuales son mas que dioses,  nuestra educación viene de Grecia, la cual formo los mas fecundos sabios y pensadores de la historia. Las naciones de la tierra son instruidas por la antigua sabiduría griega, aun cuando poca conciencia tengan de ello. Algunos legisladores  no han conquistado la virtud, es decir los bienes divinos, sino que al contrario se hallan muy lejos de los mismos. Esto se debe al desconocimiento de la filosofía la cual forma gobernadores, pues son pocas las naciones de la tierra que han conservado tal poder. De la mezcla de la prudencia y la templanza nace la justicia, verdad clara y evidente, descubierta por platón. La justicia es la más bella cualidad del filósofo, esta parte de la virtud ha enseñado a los filósofos, que la grandeza de espíritu se alcanza buscando la rectitud. Y no es nada fácil llegar a tan alto nivel, hemos presenciado a trabes de la historia como los más sabios y justos se acercan con ternura y amor a la justicia. Nuestro poder radica en el conocimiento que tenemos de la filosofía, nuestras leyes poseen algunas imágenes filosóficas, por esta razón poseen tanta potencia. Si los legisladores fueran verdaderos filósofos. Las leyes no solo serian poderosas, si no que también serian majestuosas. Algunos piensan que si los gobernantes  se hacen filósofos, los países se inclinaran por el comunismo. Yo les diré que el movimiento de izquierda  varias de las veces denuncia los vicios formados por la ambición. Y quizás sea el más conveniente a una nación. Pero  el pueblo no debe ser igual a sus legisladores, pues el respeto a ley se pierde y pronto la anarquía toma su lugar.  Sabemos que el pueblo se halla sometido a la explotación, como también sabemos que la mayor parte del pueblo no administra bien el dinero si no que al contrario lo gasta en toda clase de vicios. De esta manera si gobernaran, las naciones caerían en la avaricia. Al verdadero filosofo no le conviene la presunta amistad de un legislador débil y arrastrado por los vicios, porque la amistad que le hace rebosar de encanto es aquella que ama a la mayor de todas las doncellas esta es la “verdad”. La prudencia, la templanza y la justicia son virtudes que cuestan cultivar, pero que cultivan con esfuerzo los más sabios. Las leyes merecen respeto, no sometimiento, veneración, no idolatría. Por esta razón no hay que temer que nuestros gobernadores sean verdaderos filósofos. Ya que el poder  para gobernar una nación se halla en el saber filosófico. Necesitamos dos clases de filósofos, la primera que gobierne  las naciones más poderosas de la tierra. La segunda que eduque al pueblo en la docencia, enseñándole, la  política y el verdadero amor por las leyes  y la ciencia. El mayor regalo que se puede brindar a los pueblos, es el de la educación, porque de esta manera amaran a sus patrias y respetaran las leyes, cualesquiera que estas sean. Siempre y cuando las mismas protejan y cuiden a los filósofos de la docencia. Estos últimos velaran por todos los docentes de la tierra.

                                                                        2007                      José Orlando Melo Naranjo

 

Cuando hablamos de educar al pueblo es el mismo propósito de servir a la comunidad. Y este se manifiesta en la prosperidad, algunos de nuestros modernos, cuando se refieren a la palabra prosperidad la enseñan como sinónimo de  riqueza o abundancia económica. Y no parten de su significación natural o primitiva, pues la prosperidad es el hecho de realizarse como ciudadano dentro de un sistema establecido por una nación, es decir cuando un ciudadano desempeña las labores para las que ha descubierto que nació. De esta manera los ciudadanos no serán aquellos profesionales mediocres que tanto habitan en las naciones de la tierra. Pues las más de las veces observamos, hombres frustrados, los cuales algunas veces hacen lo que hacen por imposición de sus padres, por su entorno social, o simplemente por dinero. Pero es fácil notar que la producción de sus manos, o la atención que deben a los demás a causa de la profesión que abrasaron es totalmente mediocre. Otros hacen lo que hacen por necesidad y esta es una especie de desgracia. Por esta razón deseamos la prosperidad de los ciudadanos. Así los principios, derechos y deberes serán sagrados. Evidentemente el pueblo participara en las decisiones que los pueden afectar,  este derecho brindado es ventajoso al material solidó que compone las estructuras  políticas. Esto sobre la base de los votos de la democracia, entonces entra en juego, la economía, la política y la cultura de nuestras soberanas patrias.   La causa que forma nuestra elocuencia política y respetuosa, la debemos a Dios y a los griegos de la antigüedad. Los que hemos nacido para gobernar, no debemos de  resentirnos en contra de nuestras patrias, ya que ninguna casa es edificada si los que la habitan se dividen. Nuestras murallas deben proteger a quienes residen detrás de ellas, pues una vez nosotros y los extranjeros ingresamos adentro de las mismas, estamos judicialmente protegidos. Es conveniente proceder al modo de Alejandro Magno, respetando las creencias de los pueblos que se lleguen a someter, hoy en día es algo mas complejo y la historia ha cambiado, ya una nación no se abalanza sobre otra para someterla , a no ser por tiranía , es decir cuando  se gobierna con un derecho que no es legitimo . Tal como lo ilustro el autor del contrato social. De esta manera Por ser algo más complejo, nosotros respetamos las  creencias de nuestros ciudadanos, aun cuando poseamos un concepto más evidente y claro. No por ello debemos hacernos dictadores de la moral. El ejemplo es más fuerte y digno que el reproche. Siendo hijo y hermano a la vez y por fortuna libre de sentimientos efímeros como los del noviazgo que las más de las veces se vuelve irracional.  Forme una gran filosofa.  Por esta razón no reprochamos las creencias de nuestros ciudadanos, pues nuestro ejemplo es mayor. Que filósofo ha escrito acerca de su madre, ciertamente uno muy sabio y ese soy yo, ella se llama Cecilia Naranjo Mojica, la más bella flor que he podido admirar. Nuestra soberanía se forjara exclusivamente en el pueblo del cual emanara el poder publico. Entonces diremos, Nuestra constitución es norma de normas. Pues en nosotros no hay locura como emperadores que somos. Como la demencia que nos cuenta el humanista  Erasmo el cual dice: “la demencia, esta de gentil Talle y bien cuidado cutis, es la molicie. Junto a dichas damas observad también a dos dioses menores: komo, genio de los banquetes, y Morfeo genio de los sueños. Ahora comprenderéis como con semejantes auxiliares mi poder es inmenso y ejerzo mi propio imperio sobre los mismos emperadores”. Una nación poderosa amparara siempre a la familia  pensando en ella como institución básica de la sociedad. Nuestros filósofos forman una familia preciosa, la cual no seria posible sin los pueblos ya que estos forman una gran muchedumbre. Por esta razón le hago el llamado a  todos nuestros filósofos y les digo brillad como en la antigüedad, y no pierdan los maravillosos  tiempos presentes.

 

 

                                                                   2007                     José Orlando Melo Naranjo

Un estado verdaderamente apto para gobernar y ejercer toda la fuerza de su poder,  es aquel que por la dignidad de sus resortes garantiza la libertad de conciencia. Pues sabemos que cada persona posee una conciencia que más de las veces le hace inclinar por sus propias convicciones. Estas la mayor parte del tiempo se ven atrofiadas, ya que influye mas la sociedad en la conciencia de los hombres. De esta manera cuando son llevadas a cabo, no se desarrollan con una integridad mayor, pues las mismas son totalmente maquilladas. Si esto acontece la mayor parte del tiempo en todas las sociedades, seria aun mas perjudicial para cualquier estado terrestre, el querer esclavizar la conciencia de un particular a la fuerza de una conciencia mayor o masiva es decir en conjunto.  La historia nos ha demostrado matemáticamente y con cálculos evidentes, que los pocos hombres que realmente escudriñan su propia conciencia han llegado a ser estrellas vislumbrantes en el amplio cielo social, pues nada ha de concebirse fuera de un ente social.  Ya que todo se haya formado por conjuntos, no por una unidad. De hecho el universo es un conjunto de partes que forma un todo, mas el todo no forma las partes, el todo es un efecto resultante del conjunto de las partes.  Un estado de poder, debe respetar el pensamiento de sus ciudadanos y a la vez permitir que los mismos puedan formar medios masivos de comunicación. Si los ciudadanos se sienten agredidos en algún aspecto de su integridad como seres, deberán entregar a las autoridades un pliego de peticiones en el cual manifiesten la pronta resolución de sus solicitudes, siempre y cuando se respeten las autoridades como representación de la ley civil. A los legisladores les corresponde garantizar los derechos fundamentales. Aquellos legisladores que no lo hagan, no son dignos de tanta dignidad y lo mas conveniente es remplazarlos por aquellos que sean dignos de representar tan magnifico poder. Algunos consideran la legislación, como uno de los tantos oficios existentes, a mi parecer se equivocan, ya que no la han considerado en su imagen verdadera. Esta imagen, es la sabiduría que los hombres pueden alcanzar cuando se hacen una  representación física de la virtud. De esta manera tratan por todos los medios de hacersen justos. Ya que siempre se trata, pues como hombres nunca llegaremos a ser justos, quizás como seres. Y esto en el aspecto de la plenitud. De lo cual poco se, debido al gran conocimiento de la divinidad sobre tales materias. A los estados les corresponde garantizar la libertad de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra. Para ello el estado habrá de solicitar el juicio de los filósofos políticos, en todo aquello que se refiera a la educación de los pueblos. De  esta manera la educación alcanzara  mayor profundidad. Porque  es evidente que no se encontrara lejos del juicio de los verdaderos filósofos un compromiso  tan genuino por la educación. Los estados racionalistas de la tierra que valoran la ciencia y la tecnología son los mas aptos para liderar. Por lo cual, se debe enseñar a los maestros de los filósofos políticos, cuando es conveniente denunciar a sus alumnos ante el estado. No sea que dogmatizándonos y confiándonos en varios de ellos  hagan lo mismo del testimonio de  Giordano Bruno el cual nos cuenta lo siguiente: “así, a veces algunos corruptotes de las leyes, la fe y la religión, queriendo parecer sabios, han infectado muchos pueblos, convirtiéndolos en mas bárbaros y malvados  de lo que antes eran, en despreciadores del bien obrar y en muy bien inclinados a todo vicio y pillería” Los maestros de los filósofos políticos serán los encargados de aprobar si sus alumnos se hayan aptos para gobernar o si habrán de esperar algún tiempo recibiendo nuevamente algunas enseñanzas, pero a los usurpadores que lo hacen por alcanzar poder para sus propios fines, se han de denunciar. La nación que desee ser la mas poderosa para gobernarse a si misma y a sus vez gobernar a otras de una manera indirecta habrá de formar los filósofos mas racionalistas de la historia. Los cuales manden los pueblos y a su vez los eduquen.

 

                                                               2007                            José Orlando Melo Naranjo

Las cosas que son desarrolladas por una inteligencia mayor a la común, merecen alabanza. Por esta razón cuando un pueblo protesta de una manera pacifica pero inteligente, recibe toda la atención posible de los países extranjeros. Un pueblo sensato no acude a la violencia, porque es plenamente conciente que la diplomacia traspasa las fronteras de su patria y llega a otras, las cuales observando que si el gobierno de aquel pueblo que clama justicia, no soluciona los conflictos. Ellos tendrán que intervenir a través de una visión mundial, de esta manera aquella nación al verse rodeada por las expectativas extranjeras se esforzara por hallar soluciones eficaces. Así toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Solo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho .la estructura interna y el funcionamiento de los sindicatos y organizaciones sociales y gremiales se sujetaran al orden legal y a los principios democráticos. Cuando los legisladores sean verdaderos filósofos, los gobiernos  de la tierra se cuidaran de que su honra y honor sea el hazmerreír de otras naciones a causa de la negligencia de aquellos que se hacen a si mismos mediocres y poco competitivos a nivel legislativo, porque no hay nada más vergonzoso que una nación se vea obligada a solicitar multitud de intervenciones extranjeras. Lo cual lo único que demostraría es la debilidad de sus leyes y la poca racionalidad de sus estrategias políticas. Haciendosen semejantes a los hombres que poseen una fijación emocional. Ejemplo: cuando un hombre tuvo de niño la costumbre de tocarse la nariz cada vez que se dirigía a alguien lo cual demostraba su inseguridad y después de haber crecido y madurado en ciertos aspectos, lo continúa haciendo cada vez que se siente nervioso. Es lo que la entupida sicología denomina fijación emocional. Y otros tantos ejemplos que podrían citarse. La historia y las creaciones filosóficas de los pensadores de todos los tiempos, nos demuestran que una de las cosas que más preocupa a un filósofo es su dignidad. Por esta  razón observamos que a un verdadero filósofo le parece indigno emborracharse, pues el mismo sabe que puede humillar su propia dignidad por falta de templanza. Mientras aquellos que acuden a una fiesta se entregan a la embriaguez el filosofo bebe prudentemente tratando de conservar uno de los estados que provoca la bebida y aquel estado al  me refiero es el que provoca cierto gozo por las relaciones interpersonales y que a su ves forma cierta  complacencia por la conversación. Los filósofos políticos verdaderamente harán por las naciones lo que muy pocas veces o casi nunca se hace por las mismas. Es decir gobernarlas con poder, justicia, juicio y equidad. Esto siempre y cuando tratemos materias humanas. Pues los sabios saben que solo Dios puede gobernar la tierra con poder y gloria. Ya que la gloria no es como la concebimos nosotros los vivientes. Indudablemente el gobierno de los Filósofos racionalistas los cuales se formaran para gobernar es el mejor de todos los gobiernos humanos que pueden existir, si el filosofo se gobierna a si mismo cuanto mas a una nación que forma un conjunto de pasiones externas a el. Al Filósofo le corresponde conocer las causas y fenómenos de los sistemas naturales y artificiales. Por esta  razón los filósofos de la docencia estudiaran física y matemáticas y luego abordaran la filosofía. Por otra parte los filósofos políticos estudiaran la mayor parte de las constituciones de todos los tiempos y los sistemas de todos los filósofos moralistas

Publicado por orlandomagno7 @ 5:03
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